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Aceite de oliva, mucho más que un alimento

Oro líquido, zumo de aceituna… hay muchas formas de referirse al aceite de oliva, ese alimento, pilar de nuestra Dieta Mediterránea -declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO- asociado a múltiples beneficios para la salud y del que en España podemos presumir de ser el principal productor mundial.

Y para hablar de sus orígenes tenemos que remontarnos miles de años atrás. Hay estudios que ubican las primeras plantaciones de olivos en el área que va desde Siria a Canaán -región de Asia Occidental, situada entre el mar Mediterráneo y el río Jordán- y las fechan en el V milenio a. C. hasta comienzos del III milenio a. C. También se cree que su uso quizás naciera con la agricultura, no obstante, se conocen usos del árbol del olivo en el Paleolítico Superior (12.000 a. C.)

Su popularidad creció cuando empezaron a cultivarlo los pueblos que habitaban los países del Mediterráneo, como los griegos, fenicios y romanos, que extraían la extracción del jugo de sus aceitunas y lo empleaban, entre otras cosas, para prender la llama de las lámparas que iluminaban los templos y las casas (de ahí el origen de la palabra lampante, como se conoce a una de las calidades del aceite de oliva).

Pero fue en la antigua Grecia donde este producto comenzó a tomar relevancia, hasta el punto de que se pueden encontrar elementos referidos al olivo y a su fruto en monedas y en tumbas, donde representaba la inmortalidad.

Actualmente, en el mundo hay plantados más de 1.500 millones de olivos repartidos en 11 millones de hectáreas por todo el planeta, y cada año se suman 150.000 hectáreas. Se dice que cada segundo se plantan diez nuevos olivos en algún lugar del mundo. Esto hace que todos los días, en algún lugar de la Tierra, se produzca aceite de oliva. Y es que son ya 61 los países que, en mayor o menor cantidad, producen aceite de oliva, aunque bien es cierto que en muchos lugares la producción es simbólica, dado que el 80% se concentra en los países del arco mediterráneo, con España, a la cabeza, seguida de Italia y Grecia.

Como curiosidad, sólo en Jaén existen 66 millones de olivos, lo que convierten a esta provincia en la mayor productora del mundo, de donde sale el 40% del aceite de oliva que se produce en nuestro país.

Todo ello hace que su consumo a nivel mundial vaya también en aumento. Según algunos estudios, en una sola generación (25 años), su consumo se ha incrementado cerca de un 50%. Sin embargo, este producto sólo representa el 3% de las grasas consumidas en todo el mundo, por lo que su potencial de crecimiento es todavía muy grande.

Beneficios

Las consecuencias del aumento del consumo del aceite de oliva, -siempre que apostemos por la calidad virgen extra, que es la de mayor calidad, zumo de aceitunas 100% que conserva intactas todas sus características sensoriales y sus propiedades beneficiosas para la salud-, las encontramos en que es considerada como la mejor de las grasas vegetales, y además de ser un producto de excelente sabor, son muchos los beneficios que aporta a la salud humana.

Calificado como un súper-alimento, tan de moda actualmente, el aceite de oliva virgen extra (AOVE) actúa como protector frente a enfermedades cardiovasculares, previene la aparición de cánceres, como el de colon o de mama, posee una influencia positiva en el retraso de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzhéimer, y tiene un papel cicatrizante de heridas. Así ha quedado demostrado en importantes estudios como Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea).

Estos beneficios han hecho que ciudadanos de países asiáticos como Japón, donde existe una gran preocupación por la salud y apuesta por la comida sana, estén incrementando su consumo, siendo España su principal proveedor, tal y como destaca un informe del ICEX España publicado recientemente. Y al tratarse de un mercado en expansión, la previsión es que su consumo continúe aumentando, con el consiguiente beneficio que ello tendría para la economía de las empresas oleícolas de nuestro país.

La importancia del aceite de oliva en EEUU

En las últimas dos décadas el zumo de aceituna también ha cobrado una gran importancia en otros países, como Estados Unidos, donde su consumo se ha disparado, siendo España, de nuevo, su principal proveedor (lugar que hasta hace unos años ocupaba Italia). Como dato, el 50% de las exportaciones españolas de aceite de oliva van a parar a este país.

Asimismo, el hecho de que sea un producto asociado a la salud, su consumo en EEUU comenzó entre la población más informada y preocupada por una nutrición saludable, sin embargo, en los últimos años se ha convertido en un producto popular, llegando a ser los estadounidenses los consumidores de cerca del 10% de la producción mundial.

A ello han contribuido, entre otros, reconocidos cocineros, que apuestan por los aceites de oliva como uno de los pilares de sus creaciones y así lo dan a conocer al público; o ferias como la Fancy Food con gran presencia de empresas de aceite de oliva en cada edición, entre ellas cerca de un centenar con marcas españolas.

Por ello, es muy común ver en los lineales de muchos los supermercados estadounidenses que el aceite de oliva ocupa un lugar destacado, con un número importante de marcas y variedades, entre las que es fácil encontrar nombres españoles.

Mucho más que un aliño

La versatilidad es una de las características del aceite de oliva y su uso va más allá del aliño o la fritura. En los últimos años se ha popularizado su utilización en productos de cosmética y tratamientos de belleza, pero lo último es su empleo para la elaboración de cócteles, convirtiéndose en ingrediente estrella muy utilizado por los barmans. Las razones las encontramos en que sus múltiples variedades, cargadas de notas y matices maridan perfectamente con los tragos más innovadores, aportando un cuerpo y una textura únicos, además de ayudar a prolongar el sabor de la bebida en la boca.

De hecho, en ciudades como Nueva York o Milán son muchos los bares que poseen cartas con cócteles en los que el aceite de oliva es un ingrediente más.

Todo ello hace que el aceite de oliva sea un producto con mucha proyección y potencial de crecimiento, que tendrá mucho que aportar en el futuro.

SUMARIOS

En ciudades como Nueva York o Milán son muchos los bares que poseen cartas con cócteles en los que el aceite de oliva es un ingrediente más

Calificado como un súper-alimento, tan de moda actualmente, el aceite de oliva virgen extra (AOVE) actúa como protector frente a enfermedades cardiovasculares